Introducción
El autor nos habla de cómo busca darnos golpes de realidad mediante asaltos que nos hagan replantearnos si realmente queremos emprender.
El autor nos comenta cómo ha estudiado administración de empresas y él mismo ha emprendido pero, sobre todo, nos comenta que este libro ha sido creado tras escuchar a muchos emprendedores y gente que ha fracasado en el camino

Para él es más importante conocer cómo y por qué fracasan las startups de esta forma podremos comprender mejor cómo evitar que nos suceda lo mismo

Primer asalto
Motivación, una llama, ese no sé qué que nos hace querer darlo todo. No se refiere a esa motivación momentánea sobre la idea, el proyecto y expectativas, sino a algo más profundo: sed. Hambre de ganar, no importa tanto el proyecto te motiva el crear como al artista le interesa tanto la creación como el crear. Te motiva tu idea, pero también el simple hecho de
hacerla.

Alguna vez hemos hablado en TS sobre enamorarse del proyecto y yo he dicho que prefiero obsesionarme. Pero es que me obsesiono con todo lo que quiera ganar, de alguna manera.

Al final, emprender no es tener un NIF ni darse de alta, es una forma de vida. Una filosofía donde se disfruta de la incertidumbre, del riesgo y, de alguna forma, de la aventura.

Emprender es para gente con ansias, con cierta tendencia a los riesgos.
Cabe decir que el autor lo trata como una vocación, casi algo de nacimiento. Es cierto que hay personas que, desde pequeñas, tienden a este tipo de vida debido a nuestros gustos.

Mi madre me recuerda cómo en primaria vendía a los otros chavales cartas en vez de cambiarlas y mis amigos como en primero de la ESO vendía a compañeros cigarros a 30c la unidad.

La característica que tienen los emprendedores según el autor y que comparto ciegamente es no ver la posibilidad de fracaso. No significa que no fracasemos, sólo que no damos por hecho jamás un fracaso hasta que ocurre. En Resacoffi aquí en Berlín nos hemos dado cuenta de que hay altas probabilidades de que nuestro primer evento “Fracase”. Se valoró el abandonar, pero decidimos resistir, ir hasta el final con todo y no rendirnos hasta que nos peguemos la ostia. Nos negamos a cancelar un posible éxito por miedo a un fracaso. Creo
que esa mentalidad es la que me hace odiar la idea del bar. Eso para mí no es emprender y encima es como decir que nuestros proyectos no van a conseguir llegar al objetivo. ¿Cómo qué no? Me niego a pensar de una forma tan simple. Si creemos que no llegan, analicemos por qué y cambiemos el rumbo. Hagamos que lleguen.

Segundo asalto
Por ahora tanto el primer golpe como el segundo parecen más palmaditas en la espalda diciendo que pienso correctamente.
Volvemos al emprender por emprender. Como si nos naciera de forma automática. Emprendo como dibujo, sinceramente.
Allá donde voy, se me ocurren ideas y planeo cómo implementarlas; imagino conexiones y soluciones. No ya por el dinero, que también, pero el simple hecho de iniciar proyectos me apasiona.

Recuerdo mi adolescencia, más bien política, donde iniciaba proyectos como revistas sociales donde no ganaba nada, pero disfrutaba del proceso de crear, generar y unir. Disfrutaba de los éxitos no monetarios como cuando conseguimos entrevistar a Nogueras, uno de mis teóricos de psicología favoritos. Es como en Resacoffi donde me ilusiona más el simple hecho de encontrar lugares, clientes, crear el evento más que el dinero que ganamos
(aunque lo miro, obviamente, al final es también parte de saber si la idea funciona, es un indicador más).

Esta cualidad de obsesionarnos con el proceso y no la idea nos da la libertad para redefinir. Para mí algo fundamental. No tener miedo a cambiar en ningún momento. A veces, sé que puede ser contraproducente sobre todo en tema de marca, pero aún así siempre estoy abierta. Ahora hablando con algunos de Resa se ha barajado cambiar la modalidad y en vez de social run hacer otro tipo de animaciones, colaborar con eventos deportivos, etc. Simplemente añadir, como dice el autor y nos pone ejemplos, SIEMPRE SE COMETEN GRANDES ERRORES. Y tengo ganas de cometerlos y poder reírme de ellos,
sinceramente, en parte espero con ganas el sábado. ¿Y si resulta que es un éxito? Mejor. ¿Qué no lo es? Ya tengo analizado todo por qué ha salido como ha salido, así que, por mí, no va a volver a pasar.

Tercer asalto
Un asalto muy muy duro para Leinn y en el que estoy de acuerdo a medias: emprender siempre solo salvo muy pocas excepciones
Alega, cosa que comparto, que el emprendedor se basa mucho en la intuición lo cual es muy individual y que, normalmente, buscamos socios por miedo a hacerlo solo, falta de dinero o especialización

En mi caso considero que esto es lo erróneo. Siempre pensé que podría ser más divertido emprender junto con gente con la misma pasión que yo por crear. He de decir que no he encontrado tampoco aún ese ambiente en LEINN. No veo pasión por los números, la creación y el verdadero éxito sino demasiado grupo. Que, ojo, me encanta cuando hay un buen ambiente en equipo y creo que es lo fundamental

Personalmente creo que emprender con una persona con la misma ilusión que yo y sin tanta tontería tiene que ser estupendo y lo disfrutaría mucho. Que en el futuro a lo mejor la vida nos lleva por diferentes rumbos, pero en el momento se ha disfrutado

Cuarto asalto
El siguiente nos habla de cómo elegir nuestro socio porque obviamente vamos a pasar del consejo anterior Aquí nos comenta que es más importante compartir escala de valores que otra cosa. Personalmente, es un punto que considero crucial. Cómo se comportan mis socios ante una persona en problemas me ayuda a ver si van a ser dignos de confianza en lo laboral también

Si veo que suelen hablar a espaldas de otros de forma despectiva sé que tarde o temprano afectará a los negocios

Aquí no habla de política, habla de valores. Obvio para mucha gente van ligadas pero, por pena, he visto gente con los mismos valores a ambos bandos

Comenta cómo el socio no ha de ser igual sino complementario. Lo cual me recuerda al test que nos hicieron antes de elegir nuestras empresas
Habla de cómo dos caracteres complementarios son la mejor combinación y estoy de acuerdo. Dos personas explosivas se incendiarían, dos personas analíticas se paralizarían…

Agrega que pensar que solo los de «mi especie» son los que deben ser socios es una terrible idea. Está destinado a reventar de alguna forma
Es un punto que siento muy importante ya que hay gente que parece que cuando habla de «personalidad emprendedora» expone una única personalidad como si otro tipo de personalidades no fueran las adecuadas para esta vida

Añade que debemos hablar claramente qué objetivo buscamos en este emprendimientopara que después no se bifurquen los caminos

Quinto asalto
Esta zasca no me gusta. Dice que se elija capitalismo, nada de ir a partes iguales porque no todos van a aportar lo mismo.
Personalmente, si aporta menos que yo no querría estar con él y si aporta más que yo mi deber es ponerme a su nivel e ir subiendo el nivel progresivamente
Y, ¿cómo medimos qué hace cada uno? ¿Con el dinero que se factura o con las horas en el lab?

Personalmente, creo que no todos medimos el trabajo por igual ni lo vemos de la misma forma
Yo trabajo mucho lo que pasa es que suelo ser más rápida que el promedio en hacer ciertas cosas, como leer, lo que me permite no tener por qué leer todos los días. En cambio otro tardará 4 veces más que yo en leer el mismo libro pero como ha «invertido» más en leer el libro ¿Su lectura cuenta más que la mía?
Al final soy una persona de resultados: ¿Has facturado? ¿Qué has aprendido que sea coherente?


Me da igual que seas un crack o hayas tenido suerte y hayas hecho más que yo en menos tiempo. Eso sí, si haces menos porque trabajas menos entonces sí es un problema:
Conflictos a futuro (no tan lejano)…
Problemas sobre quién mete o gana más dinero o sobre quién trabaja más o menos
Que si el compañero trabaja muy «lento» o es muy detallista, porque es muy rápido y la lía en tonterías…

Vamos, al final somos siempre los cracks que mejor lo hacemos y nuestro compañero por lo que sea no se entera de la película

Por no hablar del estilo… Si debemos tener esta estética u otra, abrir la oficina aquí o allá, como atender a los clientes… Las apariencias, la imagen que tanto decimos en Astrea. Parecen tonterías, pero que, al final, marcan. Discusiones sobre si los memes son lícitos o ilícitos. Sobre si hacer una reunión en el ping-pong es falta de profesionalidad o es una forma de alimentar la creatividad del equipo


Y la peor, la desconfianza. ¿Por qué no me dijo, por qué no está en el lab?… Esta es la más asesina y en la que más se peca en general, yo incluida. Sobre todo con el por qué no se dice públicamente ciertas cosas.

Al final debemos poder confiar en nuestro equipo ciegamente hasta que nos topemos con lo contrario si es el caso. Yo, en esto, sí que soy bastante así. Me gusta confiar hasta que me demuestren lo contrario. No necesito perseguir a nadie sé que esas cosas salen por ellas mismas

Sexto asalto
Next round!! Algunas ideas son como los consejos: si no te las han pedido, mejor ni las cuentes. Bueno, no lo dice tal que así, pero un poco se parece.
Podemos tener ideas magníficas, pero ¿qué más dan si no solucionan nada o si solo tenemos la idea? Sin estructura la idea es nada y sin demanda es sólo hobby

Más que ideas debemos buscar oportunidades. Por ejemplo, en Resacoffi no creo que lo importante sea la idea de coffee parties con su social run, sino que es muy adaptable. Podemos ver oportunidades como: la gente necesita ligar así que coffee party San Valentín, los organizadores de torneos no saben cómo diferenciarse del mercado así que les ofrecemos una coffee party y así
La idea, lo de las fiestas del café está súper guay y crear una comunidad de esto estaría genial pero, la realidad, es que se ajusta a muchas oportunidades

Comenta que las ideas mediocres bien ejecutadas son exitosas, obviamente buenas ideas y bien ejecutadas hay pero a veces menos
Sobre todo por la crítica. Creo que cuando una idea es «demasiado» buena no recibe el suficiente feedback y queda cegada su utilidad por ejemplo por su innovación


Nos pregunta si no tuviéramos esta magnífica idea si querríamos emprender igual. Mi respuesta es que ni siquiera tengo una idea buenísima

Al final no importa qué te van a comprar sino POR QUÉ . Si tienes un súper producto pero no tengo razones para comprarte no lo haré. En cambio puedes tener un producto mediocre y comprarte porque tengo razones
Considera que un negocio se tiene que poder explicar en 30 segundos. Cuanto más tardes en explicar tu idea más se queda como indefinido el valor añadido que le da al cliente

En mi caso cuando hablo con posibles RRPP de resacoffi alguna vez me han preguntado qué hacemos, qué somos
Les digo: coffee+social run+dj set+El mejor ambiente
Y extrañamente suele funcionar. Por lo que es mejor contarle la idea a todo el mundo sin miedo para poder recibir feedback y validar la idea más que guardar la idea como un tesoro

Séptimo asalto
Empezamos con una diferenciación necesaria:
Forma de la idea: capacidad de ponerla en el mercado.
Modelo de negocio: lo que la hace sostenible

Lo primero trata de ponerse en la piel del cliente y lo segundo habla de cómo lo hacemos rentable
Por ejemplo, en este experimento Resacoffer en Berlín me queda más claro que más nos vale cambiar la forma de negocio: nosotros organizar para terceras empresas en vez de hacer nosotros la fiesta como principales protagonistas. De esa forma no dependemos de la cantidad de clientes que podamos encontrar


El distintivo del emprendedor es cómo crea a partir de la idea. Puedes haber tenido la misma idea pero no saber gestionarla como yo lo hago. Darle el toque personal, esa voz única es lo que hace a un emprendedor

Noveno asalto
Del octavo no saqué nada interesante por lo que prefiero ir directamente a este
En el noveno asalto nos habla de los peligros de emprender en un sector que
desconocemos o que no nos gusta

Muchas veces nos cegamos en ideas de sectores que desconocemos. Aconseja
preguntarnos si cambiando la idea pero manteniendo el sector nos seguiría gustando emprender


Conocer el sector es importante para saber cambiar las reglas del juego
Sin innovar solo nos puede ir bien en mercados en auge o con mucha necesidad


Pero para innovar hace falta primero conocer cómo es el sector
Si queremos emprender en un sector que desconocemos primero tendremos que contar la idea de profesionales y escuchar su opinión para poder ver qué obstáculos tendremos


También podría probar a trabajar en ese sector un tiempo
O buscar un socio que sí tenga ese conocimiento

Décimo asalto
En el décimo asalto nos habla de la financiación y nos habla de cómo el propio sector nos puede disparar los ingresos completamente. Debemos analizar si el sector se encuentra en un momento de alza o baja para realmente saber si vale la pena emprender ahí


Si un sector está en crecimiento, es rentable, tiene poca competencia, requiere poco dinero para invertir, si está en un momento pico o valle, la zona geográfica está en auge económico y sector con la gestión mal profesionalizada
Cuantos más de estos parámetros se cumplan más posibilidades hay de que sea un éxito

Decimosegunda
La decimosegunda llega, para algunos, a ser controversial. No hay diferencia entre vida personal y emprendimiento
Estoy muy de acuerdo en el apartado de que emprender es pensar en el negocio todo el día.

Yo salí una tarde con los compañeros a hacer ocio y acabé encontrando un posible colaborador para la fiesta de Berlín
El trabajo no se va de la cabeza pero, eso sí, considero que es importante el poder elegir cuándo y dónde trabajo

Decimotercero
El decimotercero es un zasca duro creo porque nos dice que el emprendimiento que no da dinero al inicio normalmente no lo dará después
Nos habla de cómo lo primero es poner objetivos no solo para llegar sino como alarmas. Si llegamos aquí posiblemente nos toque hacer cambios porque estamos yendo más allá de nuestras capacidades así que tocará hacer reestructura


Hay emprendedores que son buenos creando ideas pero malos gestionando su crecimiento


Y, sobre todo, el beneficio es fundamental. Facturar significa más trabajo y beneficio significa CUÁNTO ganas quitando todos los gastos
Personalmente, ya he dicho varias veces que en Astrea se habla poco de dinero
Debemos ver cómo podemos hacer para cambiar los rumbos y crear formas distintas de crear dinero
Debemos también recordar que crecer por crecer en ventas tampoco es bueno, puede ser, al final, una reducción de beneficios

Decimocuarto
El 14.o es duro para muchos: saber cuándo retirarte
Si algo no funciona dar puerta
Para esto en parte tenemos a los socios

Conclusión
Tal como hemos visto, el ring no ha dejado mucha sangre. Se me han hecho más como palmaditas en la espalda que han reforzado una visión del emprendimiento que ya tenía.


No sé si está reacción es buena o mala puesto que, cuando refuerzan tu idea, puedes quedar demasiado cegada. Espero que


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